Un nuevo caso de intolerancia que terminó en tragedia, se registró en el municipio de Pueblo Bello, donde al calor de los tragos un hombre fue asesinado con el pico de botella, por el simple hecho de haberle dicho a una persona que llegó a su fiesta que él ya se iba a dormir.
El crimen se registró la madrugada de hoy, en una vivienda del barrio Yovanis Soto, donde la víctima fue identificada como Emilciades Mejía Solís, de 27 años de edad, indígena Wiwa natural del municipio de San Juan del Cesar, La Guajira, quien desde hacía varios años residía en Pueblo Bello y se desempeñaba como mototaxista.
Mejía Solís inicialmente fue atendido en el hospital Camilo Villazón y posteriormente remitido al Hospital Rosario Pumarejo de López de Valledupar, donde los especialistas hicieron todo lo posible por estabilizarlo, pero que la herida resultó mortal.










