Incertidumbre en Gamarra
Oliva Solarte, una mujer agotada por los años y por el sufrimiento causado por el secuestro de su hijo Jorge Trujillo Solarte; un subintendente de la Policía Nacional, secuestrado a comienzos de julio de 1999; es decir hace más de once años, cuando guerrilleros de las Farc, lo plagiaron en la toma a Puerto Rico, Meta, guarda la esperanza de que la ex-senadora Piedad Córdoba, traiga de las montañas una prueba de supervivencia de su primogénito.
La mujer, oriunda de Gamarra, quien caminó el año pasado más de 580 kilómetros desde ese municipio hasta Bogotá, ayer se mostró aún más triste al no recibir pruebas de supervivencia de su hijo Jorge Trujillo, un valiente policía que combatió a las Farc, por más de 12 horas hasta agotar su munición; luego el grupo guerrillero lo secuestró y lo internó en las montañas del sur del país.
Oliva Solarte y sus familiares, ayer desde muy temprano, estuvieron ‘pegados’ al televisor a esperas de que la ex senadora Piedad Córdoba, le de una noticia alentadora en su regreso de Brasil, donde alista los helicópteros que traerán a la libertad a cinco personas plagiadas por las Farc.
“Me siento triste, y ahora más que nunca exijo que se dé el acuerdo humanitario para que – por fin-, los policías y militares que se encuentran secuestrados en la selva, sean liberados”, comentó Oliva Solarte, en un tono de angustia y dolor.
Aunque el Subintendente Jorge Trujillo Solarte, le ha enviado pruebas de supervivencia a su mamá, se conoce que éstas no volvieron a llegar desde hace seis años.
En una de las cartas recibidas por Oliva Solarte, el único policía del Cesar secuestrado hace 11 años y que aún se encuentra en el sur del país, en poder de las Farc, le da alientos para que siga esperando porque muy pronto esté de nuevo en Gamarra.






