Nabusímake es el centro poblado más importante para los indígenas arhuacos de la Sierra Nevada, descrito en 1571 por Fray Silvestre de Lavata, religioso Capuchino, como un “hermoso valle de temperamento sano, frío, seco, fértil y ameno; con un mediano río y diferentes arroyuelos que riegan toda la vega, con varias ensenadas, mesetas de hermosa y alegre vista; donde no hay plagas de mosquitos, tábanos, ni murciélagos”. Hoy 445 años después, el panorama es devastador. La “fábrica de agua” está seriamente amenazada.
En aquel entonces, Silvestre de Lavata quedó maravillado ante el bello paisaje que se abría ante sus ojos, de ahí se dio paso a la violenta colonización de la Sierra Nevada que conllevaría a la posterior fundación de San Sebastián de Rábago, anulando el nombre tradicional de Nabusímake, mientras fueron traídas familias del interior del país con el único propósito de reducir al vasallaje y la cristiandad a los indígenas arhuacos.











