19 enero, 2020

Hechos de la antigua provincia de Valledupar

10 de mayo de 1851, se firma el censo de la población de la provincia, correspondiente a todo el año 1850, y reporta 14.022 habitantes, hombres 7.026, mujeres 7.006, solteros 6.932, casados 1.528.

Durante la corta vida de la provincia de Valledupar- de cuyo origen y Constitución Política les escribí en EL PILÓN el pasado domingo- se dieron algunos hechos trascendentales, que paso a contar:

Censo de población

10 de mayo de 1851, se firma el censo de la población de la provincia, correspondiente a todo el año 1850, y reporta 14.022 habitantes, hombres 7.026, mujeres 7.006, solteros 6.932, casados 1.528.

En ese año nacieron 277 varones y murieron 239; nacieron 247 niñas y murieron 265 mujeres, aumentando la población masculina en 30, y disminuyendo la femenina en 33. La causa de esta altísima tasa de mortalidad se debía a la insalubridad.

El cantón de Valledupar tenía una población de 7.829 habitantes, y el principal de los distritos, el de Valledupar, 2.970; el cantón de Chiriguaná tenía 6.403 y el distrito, el principal, de Chiriguaná, 3.578. Como se puede observar, Chiriguaná registraba mayor población que Valledupar!

Correos

La provincia estaba aislada del resto de la Nueva Granada. No existían vías de comunicación con Santa Marta y con Riohacha se viajaba a pie o en bestias. Los correos traían la correspondencia oficial desde Santafé, así como las encomiendas, sin que dejaran de existir tropiezos en su giro, lo que llevó al poder ejecutivo a intervenir en su organización.

El 18 de noviembre de 1850, el presidente de la República dictó el Decreto “Reformas en la marcha de los correos que giran entre las provincias de Bogotá, Mariquita, Antioquia, Ocaña, Mompós, Cartagena, Santa Marta y Riohacha” (Gaceta Oficial # 1.172. Pág, 622), teniendo en consideración la necesidad de aclarar la marcha de los correos, en el que se reduce a cuatro mensuales que giran entre estas provincias, y la conducción se hará separada de las encomiendas que se reduce a dos por mes, y se fijan la entrada y salida de los correos y sus itinerarios, así: “Del Banco a Riohacha – 5 días. Saldrán del Banco los días 4, 15 y 25 a las cinco de la mañana y llegarán a Riohacha, tocando a Valledupar y Chiriguaná, los días 9, 20 y 30 a las dos de la tarde”.

El regreso se programó así: “De Riohacha al Banco: Saldrán los días 7, 16 y 28 a las seis de la mañana y llegarán al Banco los días 2 o 3, 12 y 21 a la misma hora”.

Estos correos se movían entre El Banco y Chiriguaná en canoas, y desde Chiriguaná hasta Riohacha, a pie.

El 1º de abril de 1851, el Gobierno Nacional a través de la Secretaría de Hacienda autorizó al gobernador de Valledupar para nombrar a los tres conductores del correo del Banco a Riohacha, a saber: el del Banco a Chiriguaná; el de Chiriguaná a Valledupar, y el de Valledupar a Riohacha, señalando el salario que deben disfrutar y pagar por anticipo mientras se le hace la delegación correspondiente; y se le autorice para que celebre los tres contratos, con el fin de que arregle de manera definitiva el desarreglo en el servicio de correo. (G. O. No. 1.272. p. 645)

Hubo ocasiones en las que no se encontró contratistas para el correo.

Las vías de comunicación

No existía camino entre Valledupar y Santa Marta. Durante el año 1849, la Cámara provincial tuvo el proyecto de abrir este camino, lo que no se realizó. Hubo también algún interés, no cristalizado, por la gobernación de Valledupar.

En 1851 se contrató con el señor Apolinar Aroca la mejora del camino que comunicaría a Valledupar con Plato, el contrato se celebró por 400 pesos, de los cuales se entregaron 300 al contratista, quien incumplió al no instalar los puentes necesarios. Se le impusieron al contratista dos multas, una por $25 y otra por $50, los que se descontarían de la paga pendiente, una vez instalara los puentes faltantes. Nunca los instaló.

A Riohacha existía un camino provincial y conectaba a Valledupar por Los Corazones, Badillo, San Juan del Cesar. Los caminos con Chiriguaná transitaban en bestias y a pie, por El Paso, en épocas de verano, y en el invierno por Becerril.

El Río Cesar no era navegable por tener muchos troncos y se hicieron varias convocatorias para que algún empresario se encargase de poner al río en condiciones de navegabilidad, lo que durante la existencia de la provincia no se logró.

Caja de Ahorros

Las provincias establecieron Cajas de Ahorros, y mediante Ordenanza 36 de 23 de octubre de 1852, se estableció en la capital de la provincia una Caja de Ahorros a cargo del tesorero provincial y de una Junta Administradora compuesta de nueve miembros que nombraba anualmente la gobernación

El objeto era administrar los ahorros que en ella hacían los artesanos, niños, vecinos y quien quisiera ahorrar, con límite inferior de 4 reales y máximo de 4.000 por persona. La Caja emitía billetes pagaderos a la vista y al portador.

Por Decreto de 18 de noviembre se establece la Caja de Ahorros que gira a partir del 21 de noviembre y designa a la Junta de Administradores por un periodo de doce meses: Juan Domingo Pumarejo, Hernando de León, Carlos de Rojas, Juan Herrera, Francisco J. Mestre, Antonio Castro y Miguel Maestre. El gobernador Pedro Quintero Jácome, el secretario, Pedro Norberto Castro.

El episodio de Juan Herrera

Juan Herrera fue un personaje importante en la vida provincial. Estuvo siempre vinculado a los cargos de importancia. Además de su activa participación en la vida de la provincia, vivía en Badillo y era hacendado, siendo hombre acaudalado, al punto que ocupó los cargos de diputado provincial y secretario de la Cámara legislativa, a la vez, renunció a las dietas, que era la remuneración que recibían por sus servicios.

Para el año 1855, Juan Herrera aspiró a ser elegido gobernador para el período 1856-1858, y lo fue. Realizados los escrutinios que lo declararon ganador el 15 de noviembre de 1855, el día siguiente, 16, un grupo de hombres sustrajo de las oficinas de la gobernación unos fusiles de propiedad nacional y había amanecido una partida de gente armada en la plaza principal.

Enterado de esto, Juan Herrera armó una partida de hombres en San Juan del Cesar, con los que entraría a Valledupar el 3 de enero de 1856, a ejercer la gobernación.

Juan Herrera tomó posesión el día 1º de enero de 1856 en Badillo. Entre tanto, al no llegar el elegido gobernador a tomar posesión a la capital de la provincia, Valledupar, el 1° de enero, el vicegobernador Vicente S. Mestre tomó posesión.

El 3 de enero de 1856, Vicente S. Mestre cesó en sus funciones al asumir el cargo el titular Herrera quien informa a Mestre que en la noche del 31 de diciembre, cuando se aprestaba a emprender viaje a Valledupar a fin de tomar posesión el 1º de enero, se presentó en Badillo el señor jefe Municipal del Valledupar, señor Manuel Bermúdez, manifestando que había tenido necesidad de salir al escape de aquella ciudad porque Manuel José Trillos a la cabeza de una partida de malhechores después de haber cometido otras calamidades y crímenes le había despojado violentamente de su autoridad y le aseguró que los salteadores tenían la firme resolución de asesinarle a la entrada de Valledupar para no permitir que se posesionase en el destino de gobernador, lo que le ha determinado a establecer la gobernación de la provincia en el distrito de Badillo, donde tomó posesión prestando el juramento requerido por la Constitución municipal respectiva.

Al entrar en ejercicio del cargo, Herrera se establece y utiliza su tropa armada como fuerza de represión y persigue a sus rivales, quienes se despliegan refugiándose en las fincas de los alrededores y otros huyen a Chiriguaná y Ocaña.

El 10 de febrero de 1856, el gobernador de la provincia de Riohacha informa al poder ejecutivo que Juan Herrera levantó fuerza armada dentro del territorio de la provincia de Riohacha antes de ser gobernador de la de Valledupar.

Estos hechos llevaron al presidente de la República a pedir el 19 de marzo de 1856, al Senado, la supresión de la provincia de Valledupar debido al estado de desorden en que se encuentra, a consecuencia de la desmoralización de aquellos de sus habitantes que arrastran a las masas ignorantes en pos de sus miras criminales, y propuso agregar el cantón de Valledupar a la provincia de Riohacha y el de Chiriguaná a la de Mompós.

Por decreto de 27 de marzo de 1856 el vicepresidente de la Nueva Granada encargado del poder ejecutivo, resolvió suspender al gobernador Juan Herrera del ejercicio de la Gobernación de la provincia de Valledupar, por el tiempo que fijare la Suprema Corte de la Nación, la que le suspende por el término de un año.

Se fundó esta decisión en el hecho de haber armado éste fuerzas en provincia extraña para entrar a la de Valledupar a tomar posesión del cargo de gobernador para el que había sido elegido, y aún dura tal oposición.

Pero el vicegobernador Vicente Sebastián Mestre había tomado posesión de la Gobernación el 3 de marzo por enfermedad de Juan Herrera y la va a ejercer durante todo el año 1856.

En las elecciones de 1856, es elegido gobernador Vicente Sebastián Mestre, quien regirá los destinos de la provincia hasta su desaparición. El 21 de agosto de 1857, el gobernador Vicente S. Mestre comienza a hacer uso de la licencia que por el término de sesenta días le concedió el poder ejecutivo. Habiéndose excusado el vicegobernador Antonio I. Maya, se encarga el designado Sinforoso Pumarejo.

MUERE LA PROVINCIA Y SE CREAN NUEVOS ESTADOS

El 15 de septiembre de 1857 se hace efectiva la supresión de la provincia que se agrupa con la de Santa Marta.

Primero se formó el estado de Panamá, en el mandato de Obaldía (1855); en 1856, bajo la presidencia de Mallarino, el de Antioquia, y en 1857, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena y Santander.

En 1858 se reunió la Convención que promulgaría la Constitución de 1858, que estableció un estado federal, ratificado por la Constitución de 1863, y la República tomó el nombre, dividiéndose el territorio en llamados Estados de Confederación Granadina en 1958 y de Estados Unidos de Colombia en 1.863.

Así terminó la breve historia de nuestra provincia de Valledupar, que rigió en el período 1850-1857.

Por: Leovedis Elías Martínez Durán / EL PILÓN
lmartinezduran@gmail.com