Hay verdades que no se debaten sino que se viven en el día a día. El cuidado de lo que fuimos y de lo que somos no le pertenece a un escritorio frío en la capital, ni es tarea exclusiva de los historiadores de academia. El patrimonio real palpita en la calle, en la esquina colonial que resiste al tiempo, en el saber de la cocinera tradicional, en los murales que te miran, en el acordeón que llora y ríe en nuestros patios de provincia, en la danza de aquella pilonera, en nuestro andar, nuestro respirar.
Por eso, este año, al mirar el camino de la RED Colsafa Obras son Amores en su séptimo aniversario, la certeza es una sola: Vigías del Patrimonio somos todos. Desde que nacimos en el 2019 y con más firmeza en el 2025, la red asumió la tarea de acreditar sus acciones de salvaguardia ante el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Lo hacemos para impulsar una estrategia de expansión territorial que parte de talleres formativos desde el Colegio La Sagrada Familia de Valledupar.
Allí, estudiantes e integrantes de la RED encenderán una valiosa chispa con alcance departamental, consolidando una red territorial basada en el reconocimiento genuino, el apoyo mutuo y la sinergia de quienes realizan esta hermosa labor voluntaria de amor por lo nuestro.






