En Mariangola, corregimiento del sur de Valledupar, la crisis hídrica y sanitaria no es noticia nueva: desde hace años EL PILÓN viene documentando rebosamientos de aguas negras, racionamientos y proyectos que avanzan en papeles, pero no en las llaves de las casas. Hoy, tras un acueducto que alcanza cerca del 90% de ejecución y una planta de tratamiento que todavía no se construye, la comunidad sigue sintiendo, en palabras del concejal corregimental Wilfrido Ortiz, que lo que encuentran en el territorio “es un mierdero”, mientras la institucionalidad discute permisos, escrituras y consultorías.
Un calvario que no empezó hoy
En 2019, EL PILÓN tituló una de sus notas sobre el corregimiento como “En Mariangola sigue el calvario por el agua”, describiendo rebosamientos de aguas residuales, malos olores y la promesa de una obra de optimización de acueductos rurales que debía solucionarlo en siete meses. Años después, los habitantes aseguran que poco ha cambiado.
En un debate realizado el 9 de julio, el concejal Wilfrido Ortiz resumió así lo que vio tras aprobar vigencias futuras para la primera etapa del alcantarillado: “Hoy queríamos ver nosotros a Mariangola después de que dimos una facultad de una vigencia ordinaria para que se ejecutara la primera etapa del proyecto del alcantarillado y lo que encontramos en nuestro territorio es un mierdero. Perdonen la palabra, pero literalmente es así.”






