Los habitantes de la capital del Cesar están dichosos con la llegada de Mercaderías Justo & Bueno, que ofrecen productos a precios más bajos que los almacenes de cadena, para lo cual se valen de alianzas con proveedores poco comunes, razón por la cual no tienen muchas de las marcas reconocidas.
De acuerdo con sus administradores, Justo & Bueno no es un formato de gran superficie y su intención no es competir con las tiendas de barrio. Se trata de un formato nuevo que busca crear vínculos de cercanía con los consumidores, aprovechar el interés de los colombianos por encontrar productos de buena calidad y a precios competitivos y, sobre todo, cerca de sus hogares. En Valledupar existen tres sedes: una en el barrio Novalito, otro en San Joaquín y en Sicarare.
En este almacén se comercializan muchos productos de aseo, para el hogar, así como lácteos, procesados, embutidos, granos y cereales, que les suministran pequeñas y medianas empresas de diversas regiones del país. Ha sido tal la acogida de estas tiendas, que comenzaron a operar en sectores populares y de ingresos medios, pero dieron el salto y hoy están presentes exitosamente en barrios de estrato alto de las principales ciudades del país.











