Un síntoma de sinsabor está impregnado en la comunidad cesarense luego de la entrega oficial de las obras de infraestructura, que la Gobernación del Cesar hiciera a las directivas de la Universidad Nacional, sede La Paz.
La entrada en funcionamiento, anunciada para enero del próximo año, no incluye ninguno de los programas curriculares ofertados en sus otras sedes por la Universidad más importante de Colombia. Simplemente, en el Cesar se abrirá un espacio especial para el Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica, conocido como Peama, donde estudiantes de los 25 municipios tendrán oportunidad de inscribirse, capacitarse y presentar examen de admisión, que de pasarlo asegurarán un cupo para estudiar en Bogotá, Medellín, Manizales o Palmira.
La rectora Dolly Montoya Castaño habló con base a la “bioeconomía”, integrando los sectores productivos, culturales, ambientales y demás que posee el Cesar, para producir crecimiento a nivel de ciencia, tecnología e innovación.










