Un procedimiento policial ocurrido hace diez años terminó en una condena en primera instancia contra el entonces patrullero Juan Carlos López Daza. El Juzgado Quinto Penal del Circuito con funciones de conocimiento de Valledupar le impuso una pena de 96 meses (ocho años) de prisión, tras declararlo culpable por el delito de concusión.
La investigación se originó por un hecho registrado el 20 de junio de 2016. Ese día un ciudadano fue interceptado por dos uniformados y posteriormente llevado hasta el CAI Garupal. Allí, según lo establecido durante el proceso judicial, le hicieron saber que enfrentaría un procedimiento relacionado con la motocicleta en la que se movilizaba.











