*Paola es una mujer de 27 años de edad que hace dos quedó viuda y con dos hijos, luego de que su esposo decidiera tomar acción frente a su decisión de suicidio. Ella aún no comprende la razón que lo llevó a tomar la fatal decisión y aunque ha tratado de superar ese episodio de su vida, no ha podido borrar de su mente la imagen que le quedó registrada cuando encontró su cuerpo colgado de una soga.
Lo que más dolor le causa, asegura, es no poder explicarle a sus hijos porqué su padre no está con ellos, en especial al menor, quien no había nacido cuando se presentó esta situación, ya que ella quedó en embarazo.
Para que personas como *Paola, que aún sufren por la pérdida de un ser querido que se suicidó, y que son llamadas supervivientes, la Secretaría de Salud Departamental ha intentado crear unos grupos de apoyo con el fin de ayudarlos a vivir y a superar el duelo; pero según Jackeline Jalk, coordinadora de la Dimensión Convivencia Social y Salud Mental de la sectorial, han tenido poca participación, ya que es duro porque las personas no terminan de aceptar el suicidio en medio de su duelo moral.










