La serranía del Perijá es la segunda fábrica natural de agua de la región Caribe colombiana, después de la Sierra Nevada de Santa Marta. Los ríos que ahí nacen nutren las arterias fluviales de los tres departamentos que cruza (La Guajira, Cesar y Norte de Santander) y en el Cesar alimentan a la Ciénaga de Zapatosa, el cuerpo de agua dulce más extenso de Colombia.
La población de los 36 municipios donde se encuentra la serranía del Perijá es de cerca de 750.000 habitantes, según proyección del DANE a 2015. La mitad de su población son personas que están en edad de trabajar y producir (entre 20 y 64 años), el 43% son jóvenes menores de veinte años y el 7% restante son mayores de 64 años. Esto determina una mayor oferta laboral y la necesidad de demanda por servicios de educación, salud, recreación y vivienda.
En la serranía del Perijá se encuentran ocho resguardos que favorecen a los indígenas yuko-yupkas y los barís, etnias que están casi extinguidas. Los yuko-yukpas hoy día están localizados al noroccidente del departamento del Cesar, en los municipios del Agustín Codazzi y Becerril. Los barís en la actualidad habitan una región de bosque húmedo tropical, en la hoya del río Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander. Esos resguardos facilitan la función social y ecológica de la propiedad de las comunidades y la preservación del grupo étnico.






