Con ocho municipios del Cesar con dificultades para abastecer de agua, los pozos subterráneos aparecen como una alternativa. Sin embargo, los registros disponibles muestran que antes de perforar se deben actualizar los estudios, medir la capacidad de los acuíferos y verificar la calidad del agua.
Bosconia, El Copey, Astrea, Agustín Codazzi, La Paz, Aguachica, Pailitas y La Gloria han reportado dificultades de abastecimiento en medio de la expectativa por un periodo seco asociado al fenómeno de El Niño 2026-2027. Ante los caudales reducidos de varias fuentes superficiales, el agua que permanece bajo tierra ha comenzado a presentarse como una posible salida.
Pero la respuesta no puede ser perforar pozos de manera indiscriminada. Un pozo no asegura que se encuentre agua suficiente, que el líquido sea apto para consumo humano o que extraerlo no afecte a otros usuarios y ecosistemas conectados al mismo acuífero.









