Después de más de tres años sigue inactiva la despulpadora de frutas y verduras ubicada en el corregimiento La Mina, municipio de Valledupar. Esta obra que inició en el 2018 prometía más de 1.000 empleos para la comunidad de ese territorio y de las zonas aledañas. Sin embargo, hasta la fecha sigue sin funcionar debido a que las maquinas para el proceso de despulpado no fueron suministradas.
Además de que hacen falta las herramientas, la infraestructura del lugar está sin terminar, lo que ha provocado que el recinto siga cerrado para los productores de mango y verduras del Cesar, según Jaime Arias, cabildo gobernador del pueblo kankuamo. De acuerdo con Arias se han adelantando las gestiones en los últimos escenarios de concertación y diferentes requerimientos al gobierno municipal, departamental y nacional para que se finalice la construcción del centro.
Como “la puesta en marcha” de la despulpadora dinamizaría la economía de dicho corregimiento y le permitiría a los productores cesarenses “sacar mayor provecho” de las frutas cultivadas, se están adelantando conversaciones con la Agencia de Desarrollo Rural, para consolidar un proyecto por el cual se puedan acceder a los recursos de la nación para que se finalice la obra.










