Tras sufrir alguna afectación de salud producto de una situación variable y en la que se encuentra un paciente corriendo un alto riesgo por su vida se aclama porque los profesionales de la salud hagan lo necesario con el fin de lograr el bienestar de quien se encuentra en peligro. En este contexto, muchas veces se firma un consentimiento de cirugía, sin medir los riesgos asociados a la edad, antecedentes y estados de salud de las personas.
“Hay casos, incluso, donde la cirugía no es la mejor opción para garantizar calidad de vida de un paciente. Sin embargo, en algunos de estos casos, sin plantear al paciente y su familia otras alternativas, se decide correr el riesgo, sometiéndolo a un procedimiento que puede resultar bastante estresante”, explicó Luz María Gómez, anestesióloga y subdirectora científica de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (S.C.A.R.E).
De acuerdo con los profesionales no se pueden desconocer los cambios que la pirámide poblacional presenta a nivel mundial, mostrando una tendencia de crecimiento en la población de la tercera edad y la cual no está lejos de la realidad que se vive en Colombia.









