Volar Valledupar-Bogotá-Medellín ida y vuelta está carísimo. Le pareció muy poco romántico eso de mandarle una nota de voz y prometerle un “nos vemos en octubre”. Terminó haciendo lo que cada vez hacen más colombianos que celebran a distancia: buscó en internet una floristería en Medellín, coordinó la entrega por WhatsApp y pagó por QR.
El arreglo llegó el sábado de amor y amistad, a las nueve de la mañana, con una nota escrita a mano y sin que ella sospechara nada. Carlos se enteró que había funcionado por una foto que le mandó la floristería antes de tocar la puerta.
La temporada más fuerte del año después del Día de la Madre









