Luciana Dangond aseguró que la fe fue su mayor refugio durante las más de 18 horas que permaneció perdida en el mar junto a Gerónimo Ibarra, antes de ser rescatada por la Armada Nacional en aguas de Barú, Cartagena.
En medio de la emergencia, la joven aseguró que nunca dejó de orar. “Yo lo único que decía: La sangre de Cristo tiene poder, Jesús, en ti confío. Yo siempre tengo mis rosarios en la mano. Eso fue lo que me mantuvo con fe”, relató al recordar las largas horas en las que ambos permanecieron en la mitad de la nada y aferrados a la posibilidad de sobrevivir en el mar.






