Valledupar entró en la senda de las ciudades lectoras del país, pero aún no muestra avances significativos, pese a las diferentes actividades que se realizan por varias entidades en la ciudad para fomentar el hábito.
Este es el caso de ‘Hora de cuento’, ‘Club de lectura infantil y juvenil’ y ‘Picnic literario’, programas desarrollados con el fin de promover la lectura en la capital del Cesar y con esto lograr subir los índices de los Icfes.
“Los jóvenes no leen porque no quieren cambiar de pensamientos, porque no quieren alimentar sus conocimientos. En ocasiones cuando lees tus perspectivas cambian y logras ver lo que otros no ven. Son muy pocos los que queremos saber más o poder no siempre conversar de los mismo. Además, el leer permite que mi interpretación lectora sea mejor al momento de realizar mis pruebas Icfes”, explicó María Camila Balmaceda, estudiante de décimo año del colegio Prudencia Daza.










