Entre el centro, el mercado y las zonas vecinas de Valledupar se concentra la mayor parte de habitantes de calle, según una georreferenciación de la administración municipal.
Tirados en los andenes y en las puertas de los centros comerciales, viven y duermen indigentes que dependen de lo que recogen en las calles.
Algunos terminan en la indigencia culpa del vicio, otros por la falta de dinero. Existen historias como las de Andrés Cárcamo, vallenato de nacimiento, quien hace 20 años cursaba sexto semestre de Derecho. Desde la primera vez que probó la marihuana por curiosidad, ha intentado abandonarla asistiendo a centro de rehabilitación y capacitaciones sin éxito.










