Una de las metas del Plan de Desarrollo para el periodo 2016-2019 era la construcción e implementación de la Escombrera Municipal. Meta que, a menos de diez días para terminar el plazo de ejecución del Plan, no se alcanzó a materializar.
El tema de la escombrera en Valledupar no es nuevo y se extiende más allá de las funciones administrativas. La falta de un punto específico de disposición de residuos, estimuló la creación de botaderos de basura en la ciudad. Por ejemplo, en las corrientes de la margen derecha del río Guatapurí se crearon montañas de escombros de residuos de construcción, desechos que contaminan el río que abastece el acueducto de Valledupar. Ladrillos, cemento, vidrios, papeles y desechos higiénicos. Todo acumulado en montañas de basura a menos de cinco metros del río Guatapurí.
El último en cuestionar sobre el tema fue el concejal electo de Valledupar, Luis Fernando Quintero. El político presentó una carta para solicitar información sobre la construcción de la escombrera ante la Oficina Asesora de Planeación, que según el Plan de Desarrollo era la encargada de su ejecución.









