El aumento de las construcciones en Valledupar ha traído grandes beneficios para la ciudad, en tema de economía y empleos; aumentan los edificios, los locales y centros comerciales, así como proyectos de viviendas familiares, que consigo traen problemas para la disposición de los escombros que generan las construcciones.
Esto debido a que la capital del Cesar sigue sin escombrera y aunque ha sido tema de debate en los recientes años, no se ha logrado una solución para ello, a pesar de los llamados que en su momento hizo la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, a la administración municipal.
Tanto que en 2016, el Juzgado Sexto Administrativo Oral de Valledupar exigió cumplir con el mandato administrativo del Ministerio de Medio Ambiente que emitió en 1994, donde establece que los municipios deben seleccionar obligatoriamente los sitios específicos para la disposición final de los materiales y elementos, pero aquí no se ha cumplido.










