Desde el anuncio de Jaime Andrés Beltrán como próximo ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio del presidente electo, varios medios de comunicación han hecho eco de lo que podría llegar a ser el programa “Casa Milagro”. Aunque los detalles son todavía escuetos, se habla de tasas de interés del 2 % real para adquisición de vivienda, de abaratar el costo del endeudamiento y del regreso de los subsidios.
No es un secreto que la construcción de vivienda es un motor muy importante de la economía y que urge su reactivación. Pero, a la luz de una nueva política, vale la pena cuestionarse y revisar a fondo el mecanismo Mi Casa Ya, que funcionó por 10 años en el país.
Aunque el programa es considerado muy exitoso, con logros incuestionables (de los cuales incluso he hablado en otras ocasiones) hay que hacerse también las preguntas y reflexiones incómodas.






