Ante el foco de fiebre aftosa confirmado en el departamento de Arauca, el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, prendió las alarmas a los ganaderos del país por la posibilidad de contagio a sus animales.
La fiebre aftosa afecta a los bovinos, porcinos, ovinos, caprinos y otros rumiantes. El signo clínico característico es la aparición de ampollas (o vesículas) en la nariz, lengua, labios, cavidad oral, entre los dedos, encima de las pezuñas, ubres. Las ampollas reventadas pueden ocasionar cojera extrema y dificultad para moverse o inapetencia.
Las ampollas abiertas también pueden dar lugar a infecciones bacterianas secundarias. Otros síntomas observados con frecuencia son fiebre, depresión, hipersalivación, pérdida de apetito y de peso, así como caída de la producción de leche.






