Mientras la transición energética avanza en Colombia, cada vez más hogares, empresas y fincas exploran alternativas como la energía solar. Sin embargo, aún persisten dudas sobre su funcionamiento, sus costos y quiénes realmente pueden beneficiarse.
Hace algunos años, hablar de paneles solares era pensar en grandes empresas o en proyectos ubicados en zonas apartadas del país. Hoy la conversación ha cambiado. Cada vez es más frecuente encontrar comercios, fincas, hoteles e incluso viviendas que han decidido producir parte de la energía que consumen.






