Por: Alfredo José García, Betan / @dimebetan
Cuando el árbitro decretó el final del partido por la medalla de bronce en el Coliseo Julio Monsalvo Castilla de Valledupar, las jugadoras venezolanas se abrazaron como si hubieran ganado mucho más que un cuarto lugar.
El marcador decía otra cosa. Argentina acababa de imponerse 3-0 y Venezuela terminaba sin victorias su participación en el voleibol sentado de los Parasuramericanos Valledupar 2026. Pero detrás de ese resultado existía una historia imposible de medir únicamente con puntos y sets.






