Los Venados completa varias semanas sin agua potable de acueducto, en medio de altas temperaturas y racionamientos que se repiten cada verano en los corregimientos de Valledupar. A la falta de suministro se suman fallas constantes de energía que dejan a la comunidad sin posibilidad de usar pozos profundos, mientras el acueducto regional del sur sigue sin garantizar un servicio estable para Los Venados, Caracolí, El Perro y Guaimaral.
En diálogo con el noticiero Cacica Noticias, el secretario de Obras de Valledupar, Layonel Arenas Díaz, reconoció las fallas en la operación de la planta de tratamiento que debe abastecer a estos corregimientos y explicó que la administración ha tenido que recurrir a envíos de agua en carrotanques como medida de contingencia.
“Esta planta, que es una muy buena planta que se construyó, necesita operación diaria y mantenimiento diario para que los corregimientos de Caracolí, Los Venados, El Perro y Guaimaral tengan agua”, señaló el funcionario, al admitir que los trabajos de limpieza y ajuste de filtros y tanques son complejos y que cuando se dejan de hacer “dos, tres días o una semana, se tapan y luego recuperar la operación no es tan fácil”.
Se necesita solución al corto plazo
Desde Los Venados, líderes comunitarios advierten que la combinación de sequía, cortes de luz y deterioro del acueducto los mantiene dependiendo de pozos y carrotanques que llegan de forma intermitente, sin garantizar el mínimo vital para las familias.
Mientras tanto, el secretario de Obras aseguró que el municipio está a punto de culminar la consultoría para crear una empresa de servicios públicos que opere y mantenga los acueductos y alcantarillados de los corregimientos, con personal permanente en territorio.
Sin embargo, en Los Venados la urgencia es hoy: cada día sin agua potable profundiza el riesgo sanitario y deja en evidencia que la infraestructura construida en el papel todavía no se traduce en agua limpia en las casas.







