Ante la llegada del fenómeno de El Niño en el segundo semestre de 2026, la Gobernación del Cesar intensificó su campaña de prevención para que los ciudadanos adopten hábitos de ahorro de agua y energía, con el propósito de disminuir los riesgos asociados a las altas temperaturas, las sequías y los incendios forestales.
A través de la Oficina Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres y Cambio Climático (ODGRD), la administración departamental difundió una serie de recomendaciones dirigidas a los hogares cesarenses, entre ellas racionar el agua, usar la energía de manera adecuada y consciente y aprovechar la energía natural.
Estas recomendaciones se producen en un contexto en el que diferentes entidades nacionales y regionales han advertido que el Cesar será uno de los departamentos con mayor vulnerabilidad debido a la disminución de las lluvias y al incremento de las temperaturas. Según el IDEAM, el fenómeno podría traducirse en una reducción significativa de las precipitaciones, un aumento de los incendios de cobertura vegetal y dificultades en el abastecimiento de agua, especialmente en la región Caribe.






