La comunidad indígena Tugeka, que significa “donde está la fuerza, donde está la energía”, esperó por más de una década que la justicia les devolviera 1.636 hectáreas que los grupos armados ilegales les arrebataron en la Sierra Nevada de Santa Marta.
El territorio está ubicado en zona rural del municipio de Dibulla, departamento de La Guajira, y hace parte del resguardo Kogui-malayo-arhuaco, hasta donde llegó el director nacional de la Unidad Administrativa Especial de Restitución de Tierras Despojadas, Giovani Yule, y Ada Patricia Lallemand, magistrada del Tribunal Superior de Tierras de Cartagena, para entregar la sentencia que restablece los derechos territoriales del grupo étnico.










