Sara Valentina Rhenals Escobar levantó la corona como Reina Mayor del 59 Festival de la Leyenda Vallenata confirmando lo que su trayectoria venía anunciando desde niña: que aquella acordeonera que deslumbró en las categorías menores estaba llamada a instalarse en la cúspide del folclor.
Aunque muchos la identifican hoy como samaria, por la ciudad que la vio crecer y formarse, Sara nació en Bogotá y llegó a Santa Marta cuando tenía apenas seis años. En la capital del Magdalena encontró los escenarios, los maestros y la atmósfera musical que terminaron de moldearla, hasta convertirla en una de las figuras más visibles de la nueva generación de acordeoneras.











