Sin dejar de lado sus instrumentos, guacharaca y caja, apoyados en todo momento por sus papás quienes los impulsan y les llaman la atención ocasionalmente, así corren, siempre dando muestra de su infancia, los pequeños que completan las agrupaciones vallenatas de los acordeoneros que se presentan en el festival.
Se afanan entre una presentación y otra para poder cumplir con los compromisos que han adquirido con diferentes acordeoneros en la competencia. Incluso a veces retrasan un poco la programación puesto que se debe esperar que terminen en una tarima para que lleguen a otra a hacer su presencia en escena.
Para garantizar sus presentaciones pueden cobrar entres 600 mil pesos o un millón de pesos, cifra que van tazando de acuerdo con la experiencia que van sumando de años anteriores y los resultados que han ayudado a obtener a los participantes con los que han estado, según explicó Luis Fernando Pachón Mindiola, de 12 años, y quien ya completa cuatro participaciones en festival tocando la guacharaca, algo que hace desde los tres años de edad.











