Valledupar amaneció este miércoles 29 de abril con un sol inclemente que marcó 40 grados en el termómetro, pero que no pudo con el ánimo de una afición festivalera que se volcó a la mítica Plaza Alfonso López.
La jornada de apertura de la categoría profesional del Festival Vallenato 2026 fue una prueba de fuego, literalmente, donde el paseo y el merengue fueron los jueces de más de 60 acordeoneros que empezaron a decantarse desde temprano.
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El “infierno” y la sombrilla del folclor
A mediodía, cuando el calor era casi insoportable, la estampa de la jornada la puso una mujer mayor que, en medio de la plaza y desafiando la deshidratación, bailaba cada nota que bajaba de la tarima Francisco el Hombre. A su lado, un familiar le sostenía una sombrilla, una imagen que resume la devoción vallenata: aquí el sol no asusta, el sol acompaña. A pesar de las altas temperaturas, los acordeones mantuvieron su temple; ni los pitos se desafinaron ni los digitadores bajaron la guardia en una demostración de resistencia física envidiable.














