A los 10 años Zamia De La Rosa, más conocida como ‘La Princesa Guajira’, descubrió su gusto por la música. Fue quizás el hecho de crecer en un ambiente vallenato, como el que solo se respira en el sur de La Guajira y Valledupar, lo que la llevó a escoger la música como su forma de vida.
Nació en Villanueva, pero su niñez la vivió en Urumita, tierras de dinastías, donde el hombre y la mujer crecen diariamente escuchando las notas de un acordeón y el resonar de la caja y la guacharaca.











