Con su sonrisa contagiosa, una sencillez admirable y toda su fe puesta en Dios, la Señorita Cesar, Andrea Salas, terminó de empacar su equipaje y salió rumbo a Bogotá, donde se encontró con las otras representantes del Reinado Nacional y comenzaron las actividades relacionadas al más importante evento de belleza del país.
EL PILÓN: ¿Cómo nace esta idea de ser Señorita Cesar?
Andrea Salas: Desde muy niña. Siempre me gustó el modelaje y siempre tuve claro que quería ser reina. Por eso tengo un proceso que inicié muy chica y desde entonces me preparo para mi papel como representante nacional de la belleza.






