“Nunca me vi como diseñador” es lo que responde José Cuello, cuando se le pregunta cómo llegó a ser diseñador. Lo cierto es que su vida estuvo rodeada siempre de talleres de costuras, máquinas de coser y elementos de moda, que hacían parte del negocio de su mamá.
Ese ambiente lo llevó a ser el creador de su propia ropa, y solo hasta cuando sus amigos y conocidos le pedían referencia del lugar donde la compraba, se arriesgó a crear su marca. Empezó diseñando ropa para hombre y su fama y reconocimiento lo adquirió a través de sus diseños en ese género.
Hoy la historia es distinta. A raíz de su unión con la que hoy es su esposa, empezó a mirar hacia la ropa de mujer. Ella le pedía opinión respecto a cómo se veía a diario y de esa forma fue logrando la transición hacia el diseño de ropa de mujer.






