Cuando llega el Día del Padre muchos quieren sorprender a su progenitor con un regalo único y original. Sin embargo, muchas veces se termina cayendo en clásicos como: camisas, interiores, calcetines, entre otros elementos. El Pilón les propone sugerencias a sus lectores para dejar boquiabierto al homenajeado.
- Un fin de semana en un ‘spa’: Probablemente es el último regalo que cualquier padre esperaría recibir, por lo que el efecto sorpresa será aún mayor. ¿A quién no le gusta abandonarse al placer, mientras recibe masajes y tratamientos de todo tipo?
- Un viaje: Qué mejor obsequio que unos tiquetes para que los papitos se desestresen en un lugar diferente al que habitan.
- Entradas para un evento deportivo: Los hombres, por lo general, suelen ser bastante aficionados al deporte. Por ello, regalarle al padre un par de entradas para un evento deportivo que le guste mucho, siempre es una buena idea.
- Una presentación animada con fotos familiares: Este no sólo es uno de los regalos más originales, sino también uno de los más económicos. Para hacerlo se deben reunir todas las posibles fotografías familiares, seleccionar las mejores y hacer de éstas una especia de ‘película’, en la que las imágenes vayan pasando, mientras de fondo suena una canción del agrado del padre.
- Un buen libro: Si tu papá es amante a la lectura, lo mejor es comprarle la última novedad bibliográfica que esté en el mercado.
- Una comida sorpresa: Convocar a los integrantes de la familia para que se reúnan en el restaurante preferido del papá, será una opción para compartir un rato ameno.
- Caja de herramientas: Un clásico entre los clásicos. ¿A qué padre no le gusta lanzarse a la aventura, los sábados por la mañana, para intentar arreglar cualquier cosa que encuentre con desperfectos en el hogar? Por ello, una caja de herramientas bien equipada, se convierte en una buena opción.
- Bono regalo: Si no cuenta con tiempo para elegir un regalo, siempre se puede recurrir a un bono regalo en la tienda favorita del padre.
Acerca de la fecha
La idea de celebrar el Día del Padre, surgió de la estadounidense Smart Dood, en Washington, Estados Unidos, en 1910. Ella pretendía que a través de la fiesta, se destacara el papel de los padres en la sociedad, especialmente de aquellos papás, que como su progenitor, cumplían el rol de padre y madre.






