Sergio Luis Moreno tuvo su primer acercamiento con el acordeón cuando solo tenía cinco años. No sabía que faltaba poco tiempo para que ese juguete que arrastraba por toda la casa, se convirtiera en el punto de partida para desarrollar su talento.
El acordeón le enseñaría a este niño, y a sus familiares y amigos, que había llegado el momento de recibir instrucciones para saber qué hacer con todas las capacidades que pronto brotaron de su inocencia y lo llevaron a sobresalir en un mundo supuestamente de gente mayor.
Fueron los pasillos de la Escuela de talento Rafael Escalona de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata los que sintieron la fuerza de sus primeras notas y le dieron a este pequeño ser las razones para que hoy pueda contarle al mundo que es acordeonero y que con disciplina y esfuerzo quiere llegar a ser el mejor de todos, aunque también es reconocido por ser el acordeonero más pequeño y de menor edad, en la agrupación los Niños del Vallenato de esa escuela.






