Falleció en un accidente de tránsito
Un accidente de tránsito acabó con la vida de Fernando Garavito, uno de los maestros del periodismo colombiano; poeta, editor, profesor universitario, que había sido obligado a abandonar el país en 2002, ante las amenazas recibidas por sus duras posiciones periodísticas ante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, y se había refugiado en los Estados Unidos, donde falleció el pasado jueves.
Había nacido en 1944, era conocido por su famosa columna periodística, que firmaba bajo el seudónimo de ‘Juan Mosca’, se había graduado como abogado de la Universidad Javeriana y había sido diplomático y director de varios medios de comunicación, entre ellos la revista Cromos. También fue editor de diario La Prensa.
“El seudónimo proviene de la necesidad que tuve, en un determinado momento de enfrentar la elaboración de reportajes políticos. Alrededor de los políticos realmente el ambiente no es muy sano y ese es el sentido inmediato del Mosca”, decía cuando se le preguntaba por el nombre que usaba para firmar sus columnas en el diario El Espectador.
Exigente, riguroso, impredecible, con un agudo olfato periodístico, así lo recuerdan quienes tuvieron la oportunidad de trabajar con él, como el escritor y periodista, Pedro Badrán Padauí, Francisco Rodríguez García y Carlos Alberto Maestre.
Además del periodismo, sus otras pasiones fueron la literatura y en particular la poesía. De allí se desprende su amor a las letras y al buen uso del lenguaje, área que impartió a las nuevas generaciones de periodistas que se formaron en las universidades de Los Andes, en el programa de Postgrado en periodismo y también en la Universidad del Rosario.
El recuerdo de quienes lo conocieron
“Era exigente, riguroso y quien no lo comprendía, lo odiaba. Trabajar con él era un placer. Su intención fue hacer una generación de periodistas diferentes y enseñaba con gran generosidad” recuerda su colega Olga Marín, quien trabajó a su lado en ‘Cromos’ y en ‘La Prensa’.
El novelista y periodista costeño, Pedro Badrán Padauí, autor de “La pasión de Policarpa” lo recuerda así: “era uno de los mejores editores que ha dado el periodismo colombiano. Esa es su faceta más importante al margen de sus reportajes, que tenían un toque bastante humorístico”.
Daniel Samper Pizano fue su compañero de estudios en la facultad de Derecho en la universidad Javeriana, “yo era jefe, en EL TIEMPO, de la sección Departamentales y lo llevé a trabajar. De allí que el hecho de que Garavito hubiera sido periodista, fue en parte, asunto mío. Era un tipo con una cabeza muy despierta, muy original, muy raro, inteligente y culto, trabajó varios años y se hizo muy famoso por sus títulos”.
Su vida como poeta
En 1976 Fernando Garavito publicó su primer libro de poesías al que tituló “Já”, que reúne poemas escritos entre 1968 y 1976. Tiempo después, en 1989 presenta “Ilusiones y erecciones”.
Sobre su poesía, Juan Gustavo Cobo, conocedor de este género literario dice que “hace una poesía prosaica, un poco conversacional, que trata de mantener una nota discordante, lo que revela una veta muy sentimental de bogotano gruñón y sarcástico”.
Fernando Garavito estuvo casado con la poeta María Mercedes Carranza con quien concibió una hija: Melibea. Su segunda esposa fue la bailarina Priscilla Welton, madre de sus hijos Fernando y Manuela.
En 2006 recibió el premio Cultural Freedom Award de la Lannan Foundation. Paz en la tumba de este ilustre periodista.






