En su último libro, un ensayo, el escritor Mario Vargas Llosa hace un agudo análisis y una dura crítica a la banalización de la cultura y la generalización de la frivolidad, que ha llevado al mundo actual a considerar el entretenimiento como el valor supremo, donde divertirse y escapar del aburrimiento es la pasión que mueve a las sociedades actuales.
Afirma también el Premio Nobel de Literatura que el bienestar, la libertad de costumbres y el espacio cada vez mayor del ocio se constituyó en un estimulo para que prosperaran las industrias del entretenimiento promovidas por la publicidad. “La insensibilidad, evitar lo que perturba, angustia o preocupa es un mandato generacional”, dice Vargas Llosa.
El escritor pronostica la desaparición de la cultura, a partir de la democratización de la misma que ha llevado a la trivialización de la vida cultural, donde la superficialidad de los contenidos de los productos culturales se justifica con tal de llegar al mayor número, tal como lo contempla el pensamiento liberal. “La cantidad a expensas de la calidad”, afirma Vargas Llosa.






