Después de toda la alharaca que formaron redes sociales y medios de comunicación a cerca de la predicción de los Mayas y el fin del mundo para el 21 de diciembre, muchos hoy dormirán tranquilos.
De las tensiones y temores que se generaron en muchas partes del mundo donde se realizaron hasta ritos especiales para deshacer la profecía Maya, ya no queda nada.
El Pilón recogió la opinión de algunos ciudadanos:






