Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv
En la sala de su casa y en medio de la tranquilidad del municipio de La Paz, apareció sonriendo con su amabilidad y sencillez característica el Rey Vallenato, Miguel Antonio López Gutiérrez, quien recientemente cumplió 80 años de vida.
“Estoy listo para contar todo”, fue lo primero que dijo y sin pérdida de tiempo inició la confesión.
“Yo comencé a tocar acordeón a los 10 años. ¿Cómo pasa el tiempo? Ya hace 70 años”. El tren del ayer hizo el primer recorrido en su memoria y continuó diciendo. “Un día amanecí con ganas de agarrar el acordeón que en la casa lo tocaba era mi hermano Pablo. Yo tocaba la caja, pero ese día cambiamos y así nos quedamos para siempre. Vea, que a ambos nos sirvió”.











