Entrevista
En el mes de la mujer
En el mes de la mujer, el Diario EL PILÓN decidió destacar a varias mujeres cesarenses que han desempeñado un importante trabajo en diferentes ámbitos de la sociedad, aportando al desarrollo del departamento.
En esta oportunidad, la invitada es Mónica Lourdes Morón Cotes, directora de la Biblioteca Rafael Carrillo Lúquez y coordinadora de la red departamental de bibliotecas.
EL PILÓN: ¿Quién es Mónica Morón Cotes?
Mónica Morón: “Yo nací en La Paz, soy sicóloga de la universidad Javeriana de Bogotá, tengo una maestría en Educación de adultos, y soy especialista en Gestión para el desarrollo empresarial de la universidad Santo Tomás.
Llegué en 1988 a Valledupar y comencé a trabajar en el departamento de Educación y capacitación de Comfenalco (hoy Comfacesar), he sido docente universitaria en la Universidad Popular del Cesar, en la ‘Antonio Nariño’, en la Unad y en la universidad San Buenaventura, donde también coordiné el programa de Sicología durante dos años, siempre me he desenvuelto en el campo educativo”.
E.P: ¿Cómo llega al campo cultural?
M.M: “La educación y la cultura van de la mano, siempre he estado interesada en el área cultural, desde mi estancia en Bogotá asistía a los eventos culturales, considero que el arte es un medio muy importante y necesario para el ser humano; siempre he estado vinculada a este sector y en algún momento soñé estar en el área de la cultura y aquí estoy en la biblioteca”.
ED.P: ¿Cómo analiza el papel de la mujer en la cultura en el Cesar?
M.M: “Yo creo que es muy pobre, desde al experiencia que he tenido acá, son más los escritores hombres, más los pintores hombres, son más los teatreros hombres, los que asisten a los eventos y tienen grupos conformados; aunque si hay mujeres poetas, artistas, pero en presencia, yo no digo que en su obra, se destaca más el hombre en el ámbito cultural, y pienso que no es solo en la cultura, a la mujer le falta escalar mucho, caminar más para poder estar en otros ámbitos, en la gerencia, creo que si la mujer tuviera más posibilidades de estar en más ambientes directivos, pudiéramos hacer mejores papeles, sin demeritar al hombre”.
E.P: ¿Por qué cree que se presenta esa situación?
M.M: “Eso es histórico, hemos tenido un avance fundamental desde que, a mediados del siglo pasado, pudimos votar. Yo creo que comparado con la historia del mundo, ha sido una carrera rápida, que falta, sí pero ha sido rápida. La historia siempre ha sido muy masculina, la historia mundial ha tenido la concepción de que la mujer es el ama de casa, la que cuida los hijos, por eso el dicho de que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, para mi eso tiene otra connotación, es que es la mujer la que motiva, la que empuja, es la directora de toda esos éxitos que tienen los hombres.
También, siento que nos falta mucho, sobre todo si miramos las estadísticas de la violencia intrafamiliar, todavía las mujeres no hemos podido romper con esa identidad, no tanto de ser sumisas, sino de no saber quiénes somos realmente, no estoy en contra de la sumisión vista en el sentido de que es necesario ceder por el amor del otro, pero no hemos podido distinguirnos, tener identidad propia”.
E.P:¿Desde su punto de vista, qué hacer para ir superando esa situación?
M.M: “No es suficiente adquirir la independencia del conocimiento, es necesario que las mujeres podamos convencernos que es necesario el crecimiento espiritual, y no estoy hablando de religión, sino del crecimiento espiritual que tiene que ver con la identidad de la mujer, no como género sino como ser humano, si podemos tener un equilibrio entre el conocimiento y el crecimiento espiritual, podemos escalar posiciones como lo hemos venido haciendo”.
E.P: Usted se ha destacado en el trabajo que desarrolla en la biblioteca Rafael Carrillo Lúquez, ¿Cómo ha sido la experiencia?.
M.M: “Ya llevo dos años, no sólo en la biblioteca sino también coordinando la red departamental de bibliotecas públicas, y la experiencia ha sido maravillosa; me he rodeado de un buen equipo de trabajo, que ha sido un gran apoyo. En la red de bibliotecas, le he dado un apoyo a los bibliotecarios porque creo que son pieza fundamental para funcione.
Ha sido un trabajo externo de poder afianzar la relación de las bibliotecas con la comunidad en cada municipio, no es fácil, porque allí la gente cree que la biblioteca es un espacio donde los niños van hacer tareas y no se ve la biblioteca como ese espacio cultural, donde cualquier persona puede ir a leer por el goce, lo que hemos querido hacer es que la gente entienda que las bibliotecas municipales son cultura, y la cultura identifica a un pueblo, ojalá que las siguientes administraciones sigan trabajando en ese sentido”.
E.P: La biblioteca Rafael Carrillo Lúquez se ha consolidado como una de las más importantes del país. ¿A qué cree usted que se debe este reconocimiento?
M.M:”Cuando se hace un trabajo, uno no puede negar que eso trascienda a otros ámbitos. Los talleres en los municipios, más el propósito de hacer una promoción de la lectura, las dotaciones, los talleres, la capacitación a los bibliotecarios, y traer escritores nacionales a Valledupar y a varios municipios del Cesar fue una experiencia fabulosa, eso se fue difundiendo y por eso hemos tenido el reconocimiento”.






