Plasmando una de las canciones de Alejandro ‘Alejo’ Durán, primer rey del Festival de la Leyenda Vallenata, que lleva por nombre ‘Mi Pedazo de Acordeón’, fue creado uno de los monumentos ubicado en la avenida Hurtado de la capital del Cesar.
La obra de seis metros de alto, 10 metros de largo y 4.5 metros de ancho, diseñada con hierro, bronce fosforado, bruñido y ensamblado se propuso rendir un homenaje al acordeonero, cantor y compositor oriundo del municipio de El Paso, inmortalizando a los juglares de la música del acordeón, caja y guacharaca.
“Es un símbolo de toda la historia cultural y de la evolución musical que ha tenido Valledupar a partir de 1.968 cuando el maestro ‘Alejo’ Durán se coronó primer rey del Festival. También es un símbolo de esos juglares que lo entregaron todo para que hoy en día nuestra música ocupe un sitial de honor en la cultura colombiana y universal”, aseveró el coordinador Cultural del municipio, Alberto Muñoz Peñaloza.






