Explotaban los juegos pirotécnicos, el público perdió la concentración y comenzó a dispersarse de las gradas del Parque de la Leyenda Vallenata. De repente, los parlantes expulsaron una voz brillando y con un tono similar al de Martín Elías, que dos días antes había muerto por causas de un accidente de tránsito en carreteras del Sucre.
El dueño de esa tonalidad era Luis Ángel, hijo de Diomedes Díaz con Patricia Acosta y hermano mayor de Martín Elías. Los asistentes al sitio se emocionaron al escuchar ‘El látigo’, mientras el cielo vallenato percibía un destello de la naturaleza con un ocaso rojizo.
Desde ese 16 de abril, Luis Ángel quedó sonando entre los seguidores del ‘Gran Martín Elías’, porque a pesar de tener varios años en la música vallenata estaba en el anonimato.











