Por Pepe Morón Reales
Pepe.moron@elpilon.com.co
Después de mucho trabajo de preparación y de una lucha difícil para conseguir los recursos para el viaje sumado a las angustias, afanes, alegrías, decepciones, carreras y el optimismo típico de una gira, se logró hacer realidad el deseo que tenían los Niños del Vallenato del ‘Turco’ Gil de viajar a Europa y participar de un intercambio cultural con algunos países de este continente.
La travesía comenzó con tres horas de viaje en carretera necesarias para llegar a Maicao, unos minutos en lanchas para llegar a La Raya, una hora de trámite en Paraguachón para el sellado de pasaportes. Luego de eso, tres horas más de ruta para llegar a Maracaibo y una hora de vuelo entre Maracaibo y Caracas. Allí, un avión de más de 300 pasajeros los llevó hasta Madrid en ocho horas y media donde los representantes de la fábrica Hohner estaban esperando a Los Niños Vallenatos del Turco Gil, junto a ellos estaban esperando algunos de los inspiradores de la gira: Omar Morales y Ayra, su hija.






