Cuenta la historia que hace muchos años un enigmático hombre con su acordeón en el pecho recorría los pueblos de La Guajira y el Cesar. Era Francisco Antonio Moscote Guerra, conocido como Francisco el Hombre, quien valientemente venció al diablo en un duelo a muerte, interpretando el credo al revés con las notas de su acordeón.
De allí en adelante han nacido en esta tierra importantes exponentes del folclor, la mayoría hombres, por lo que el género ha sido considerado como machista. Sin embargo, mujeres valientes y valerosas, dejaron sus profesiones y las labores del hogar para sumergirse en el mundo de las letras, la composición y el acordeón.
De ellas se destaca Rita Fernández, quien llegó desde su natal Santa Marta para arraigarse en la tierra mundial del vallenato, sus letras llenas de romanticismo y melancolía, que han marcado un estilo propio en el género.











