Interesante análisis de la Revista Semana sobre el vallenato de la actualidad. Lo puedes leer a continuación o haciendo click aquí.
Valledupar llevaba un mes preparándose para la fiesta. Eran las cuatro de la tarde del pasado 14 de junio, cuando miles de personas empezaron a caminar por la ciudad. En cada esquina un altoparlante soltaba un estruendo, y coronando esa caravana, a bordo de un carro, saludando y bailando, iba el poderoso imán que atraía a las masas: Silvestre Dangond.






