Improvisar el coro de aquel éxito champetero reconocido, ‘Falta una tabla en la cama’ de Cándido Pérez, y ponerle algo de jocosidad ante una multitud de cartageneros, volvieron viral el canto de G-black, un joven de 24 años nacido en uno de los barrios populares de Cartagena.
Como él mismo lo reconoce, “no era nadie”, un simple soñador más de la champeta, género que tiene sus raíces en la música antillana y africana, pero que con el tiempo pasó a ser mezclada con house y dance. Así pasó de ser escuchada solamente entre los estratos bajos y llegó a las altas esferas de la sociedad.
Una tarde G-black recibió una llamada y al otro lado de la línea estaba la invitación para crear, lo que después se convertiría en el éxito del primer semestre de 2017. ‘La cama floja’, obra que grabó a dúo con Jeivy Dance.
Jesús Valdelamar Hernández es Jeivy Dance. “Un muchacho que siempre quiso salir adelante, que nació en Cartagena, en Nuevo Paraíso (sur de la ciudad)”.











