Recluido en clínicas de Valledupar y Bogotá, Jaime Pérez Parodi pasó los días más largos de su vida. El reconocido locutor y folclorista, encerrado, no se imaginaba la conmoción causada por una recaída en su salud.
A su teléfono celular llegaron mensajes de toda índole, inclusive le dijeron que Diomedes Díaz lo estaba llamando para que lo presentara en el más allá, y él, simplemente se sorprendió de la jocosidad de ‘Macondo’.
La denominada ‘Biblia del Vallenato’ permaneció cinco días recluido en la UCI de la Clínica del Cesar en Valledupar, después de presentar dolores abdominales. Por gestión de su hijo Korak Pérez fue trasladado a Bogotá, en el Hospital San Ignacio fue atendido y luego salió con el ánimo de regresar a su Valledupar a la cabina de Cacica Stereo y a las tarimas de los festivales de la región.






