Karen Lizarazo canta desde los nueve años y es dueña de una voz potente y versátil. Comenzó a hacerlo gracias a su abuela paterna, Aurora Piedrahita de Lizarazo, una antioqueña criada entre rancheras, tangos y boleros, los mismos géneros que inculcó en su nieta.
Nunca pensó que cantar vallenato se convertiría en su forma de vida, hasta que vio por primera vez en concierto a Kaleth Morales. Tenía 14 años, fue en su natal Aguachica cuando pensó y sintió que algún día quería ser una artista que si está cantando un tema alegre pueda transmitir esa emoción, “que la gente se sienta feliz; y que si está interpretando una canción triste, pueda meterse en el alma de las personas”, relató a NUESTRO FOLCLOR.
Pero el episodio con Kaleth Morales fue el que, en sus palabras, le partió la vida en dos y marcó el inicio de su carrera musical.











