Si estos momentos de alegría se perpetuaran podríamos hablar de una Colombia feliz y vemos que no pide mucho. Y son lo colombianos de todo el mundo, sin distingos de ninguna índole quienes estamos celebrando, porque un grupo de jóvenes nos ha puesto a soñar y sin proponérselo han logrado acallar los odios, las intrigas, el individualismo, las acusaciones mal intencionadas meternos en el juego limpio, dándonos una lección de vida al mostrarnos con hechos, que con esfuerzos, conel sentido de equipo, la fluidez del juego limpio en el momento oportuno, sin mezquindades, sin ambiciones, rescatando valores, podemos cambiar la ruta.
Si en el Maracaná llueven goles y música, por aquí no escampa. Hace mucho tiempo la música vallenata está presente en estos eventos y en general la del Caribe. Desde el mundial de México en 1968, cuando el Maestro Alejo Durán causó tal impacto con su canto y su estilo para ejecutar su “pedazo de acordeón” que nos trajo la medalla de oro, único premio a Colombia en ese momento.
Diomedes Díaz el “Cacique” de La Junta, en 1994 previo al Mundial de Estados Unidos, rinde homenaje a la Selección con la canción “Yo soy mundial” que ha sonado mucho en estos días, no pierde vigencia.
Me siento dichoso /de ser colombiano / lo digo orgulloso / yo soy colombiano
Cantemos con alegría /que se oiga una sola voz /que viva la patria mía /que viva la selección
como buenos colombianos /tenemos que respaldar /
a nuestro seleccionado / que jugará en el mundial
aeaeaeao Colombia se sobró (2)
yo soy mundial yo soy mundial como mi selección (2)
/Ante los ojos del mundo /Colombia demostrará
como es que se juega el fútbol /no importa cuál sea el rival /
yo apuesto con el que quiera /de que este año en el mundial /
el equipo de mi tierra / mucha sorpresa dará






