En la mañana de hoy 23 de marzo falleció la reconocida actriz inglesa Elizabeth Taylor, a la edad 79 años, luego de permanecer hospitalizada durante más de un mes, debido a complicaciones cardíacas.
Taylor había sido hospitalizada en febrero por problemas “causados por una insuficiencia cardíaca congestiva” y pese a que había sido de alta en su momento, sufrió una recaída que obligó una nueva hospitalización.
En 2004 Taylor fue diagnosticada de Insuficiencia Cardíaca Congestiva (CHF, por sus siglas en inglés), una patología que impide al corazón bombear suficiente sangre oxigenada para satisfacer las necesidades de los demás órganos del cuerpo, lo que genera una sensación extraordinaria de fatiga, dificultad al respirar y aumento de peso, entre otras cosas.






